Ingredientes
Preparación
1. Cortar la calabaza en rodajas de 1 pulgada de grosor, colocarlas en un plato para horno y hornear en un horno precalentado a 450°F durante 30 minutos. Retirar del horno, dejar enfriar completamente y luego procesar en una licuadora.
2. Poner la pulpa de calabaza en un tazón para mezclar; agregar el queso rallado, las galletas trituradas, el huevo, la pizca de nuez moscada, sal y pimienta. Mezclar vigorosamente con una cuchara de madera.
3. Extender la preparación para pasta en una capa delgada; luego, con un cortador de pasta, cortar cuadrados de 2 pulgadas. Batir ligeramente la clara de huevo y pincelar los cuadrados de pasta con ella. Colocar una pequeña cantidad de pulpa de calabaza en el centro de cada cuadrado, doblar el cuadrado y presionar los bordes.
4. Cocinar la pasta en una gran cantidad de agua salada hasta que esté al dente; escurrir y colocar en un plato de servir. Derretir la mantequilla con las hojas de salvia en una pequeña cacerola y verter sobre la pasta. Espolverar con queso rallado y servir.
Raviolis de calabaza
Estos raviolis de calabaza son una experiencia culinaria única. La dulzura de la calabaza se mezcla con el sabor de los amaretti, creando un relleno delicado y sabroso. Envueltos en una pasta fina y cocidos a la perfección, estos raviolis son ideales para cenas acogedoras. Servirlos con una simple salsa de mantequilla y salvia para una combinación perfecta de sabores. Un toque de originalidad para su mesa.